N° 31-  5 de abril de 2013.

NUESTRA PALABRA

(Resumen periódico digital del Grupo Clarín)

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En estos días se cumplen cinco años desde que el kirchnerismo inició la etapa más virulenta de su escalada contra los medios de comunicación que no controla. Un aniversario ominoso, que no recuerda antecedentes en tiempos de democracia. Más de 600 ataques, provenientes del gobierno o de sectores paraestatales, con el objetivo nada disimulado de destruir -material y simbólicamente- a la prensa que no depende del oficialismo.

En abril de 2008, molesta con la cobertura del conflicto rural, la Presidenta catalogó como un "mensaje cuasimafioso" a un dibujo del Hermenegildo Sábat en Clarín. Claro que la intolerancia, así como otras patologías de este modelo (en particular su incompatibilidad con la existencia de cualquier actor autónomo en la sociedad) habían comenzado a vislumbrarse bastante antes. El manejo arbitrario de la publicidad oficial, la discriminación en la información pública o la ausencia de conferencias de prensa fueron moneda corriente durante mucho tiempo.

Lo que quizás más impactó a partir de ese momento fue ver el despliegue de todo el poder del Estado (incluyendo la totalidad de los recursos y dependencias oficiales) para perseguir, difamar, asfixiar, deslegitimar y hasta criminalizar cualquier voz independiente en el universo mediático. Y al mismo tiempo, para construir una enorme red de propaganda y medios adictos, a fin de instalar el relato oficial y perseguir al que piensa diferente.

En todos estos años, el Grupo Clarín ha sido un blanco fundamental de esta escalada, seguramente por los niveles de audiencia y credibilidad de sus medios. Y también por haber generado la estructura y sustentabilidad necesarias para operar con autonomía económica e independencia editorial.

Como se detalla aquí abajo, la avanzada incluyó de todo: desde la malversación de la bandera de los derechos humanos hasta el uso de la AFIP y la Gendarmería como instrumentos de represalia editorial. Desde la sanción de leyes con nombre y apellido para quitarle sustentabilidad a los medios hasta la complicidad oficial con los bloqueos a los diarios. Desde los escraches a editores y periodistas hasta la instauración de un cepo publicitario oficial y ahora también privado, que pone en riesgo la propia supervivencia de la prensa no adicta.




Algunos de los hitos más destacadosen la escalada contra los medios

Manipulación de la bandera de los derechos humanos

Aquí se inscribe la falsa acusación contra la directora de Clarín, Ernestina Herrera de Noble, sobre supuesta apropiación de hijos de desaparecidos. Un hostigamiento brutal contra ella y sus hijos pese a que jamás existieron elementos concretos de sospecha, lo que fue ratificado científicamente tras la decisión de Marcela y Felipe de poner fin a la persecución. Una causa que el gobierno y sus aliados se resisten a cerrar, en un inédito caso de denegación de justicia. O, análogamente, las mentiras oficiales en relación a la adquisición de la empresa Papel Prensa, en las que se llegó a acusar a directivos de La Nación y de Clarín de secuestrar personas, torturar, de “tener las manos manchadas con sangre”, y de otros atroces delitos, sin fundamento alguno y con pruebas contundentes en contrario.


Uso de los organismos del Estado como herramientas de intimidación

Cómo olvidar el inédito y sorpresivo desembarco de 200 inspectores de la AFIP en las oficinas de Clarín, que incluyó visitas a otras empresas del grupo y a los domicilios particulares de sus directivos. O el operativo con 50 gendarmes en la sede central de Cablevisión, sin la correspondiente orden judicial, en el marco de un plan de intervención fogoneado por un grupo mediático apoyado por el Gobierno. O la ausencia de intervención policial durante los bloqueos a las plantas impresoras de los diarios Clarín y La Nación.


Regulaciones con nombre y apellido

Desde ya, la Ley de medios, una de las herramientas legislativas más controvertidas para debilitar y ahogar a los escasos medios independientes que quedan. Pero también la denominada Ley del papel, con objetivo de controlar el abastecimiento de papel nacional e importado y abrir la puerta para la confiscación de Papel Prensa. La fijación ilegal de un abono exclusivo para Cablevisión. O la modificación de la ley de mercado de capitales para habilitar la intervención oficial de empresas sin actuación judicial.


Deslegitimación permanente y denuncias falsas



Hubo miles a lo largo de estos años. Discursos presidenciales por cadena nacional. Despliegue de un enorme aparato mediático oficial y para-oficial para atacar a los medios independientes, sus dueños, editores y trabajadores. Programas, publicaciones y hasta series de televisión extendiendo el “relato kirchnerista” sobre la historia de Clarín y otros medios. Difamaciones apalancadas en la publicidad oficial, el Fútbol para Todos y otras vías. Escraches públicos y “juicios populares” contra periodistas, organizados por grupos afines al kirchnerismo. Manifestaciones frente a las empresas del Grupo, afiches en la vía pública, panfletos y pintadas callejeras.
Y ni qué hablar del cotillón contra Clarín. En actos públicos, en los palcos del Congreso, en las misiones oficiales en el extranjero, en los aviones que las transportan, en las canchas de fútbol, en las exposiciones K, en el Mercado Central, en los edificios públicos y en los despachos oficiales. Hay globos, stickers, banderas, alfajores, remeras, vinchas, carteles luminosos, barriletes, gorros y medias que se reparten a los niños africanos. Todo pagado -directa o indirectamente- por el Estado.


Hostigamiento administrativo

Las innumerables, injustificadas y discriminatorias multas de la AFSCA. Los arbitrarios sumarios de la Comisión Nacional de Valores. Las falsas denuncias sobre lavado de dinero. Las medidas caprichosas de la Secretaría de Comunicaciones, como el recordado Fibertel no existe más, rechazado por la Justicia. La avanzada de Moreno contra Papel Prensa con guantes de box incluidos. La escandalosa aplicación selectiva de la ley de medios, con trampas y chicanas para beneficiar a los medios amigos.


Asfixia económica de los medios no adictos



A través de un verdadero trabajo de pinzas. Por un lado, la arbitrariedad en la publicidad oficial: mientras los medios oficialistas la ven crecer anualmente en porcentajes que llegan al 700%, los independientes la ven reducida año a año en un 80% o 90%. Por el otro, el reciente cepo publicitario privado para que anunciantes de distintos rubros (comenzando por supermercados y casas de artículos para el hogar) se abstengan de pautar en los medios de circulación nacional, afectando gravemente el derecho a la información de los consumidores y la viabilidad de los medios no colonizados por el Gobierno. Una matriz que ya logró que más del 80% de los medios respondan directa o indirectamente al Gobierno.
 


Las presiones a la Justicia

La obsesión del kirchnerismo por obtener un fallo favorable en la causa por la inconstitucionalidad de dos artículos de la ley de medios audiovisuales, multiplicó y radicalizó las presiones que el gobierno venía ejerciendo sobre el Poder Judicial.


Para consultar la escalada completa, día por día desde abril del 2008, entrá acá: www.grupoclarin.com/escalada.html



Enfrentar la infamia sin invadir a las audiencias

En esta especie de cruzada oficial contra los medios y el periodismo, tuvieron un rol fundamental las difamaciones contra el Grupo Clarín armadas y reproducidas desde las usinas del poder, que muchas veces llegaron al límite del disparate.

Nuestro objetivo en esta materia fue enfrentar la infamia sin invadir a los lectores, oyentes o televidentes. Sabemos que la gente elige a los medios para informarse y muchas veces no desea verse involucrada en conflictos o intercambios que quizás no le sean prioritarios. Pero sabemos también que para un medio su historia, su presente y su realidad empresaria forman parte del contrato con las audiencias. Por eso fuimos el primer grupo de medios del país que tuvo su sitio institucional, y uno de los pocos (si no el único) que difunde su estructura de propiedad, su composición accionaria y que publica trimestralmente sus balances de resultados.

Respecto de las calumnias e injurias oficiales, creamos varias herramientas para no dejarlas pasar y responderlas minuciosamente, una por una. Para que quien quiera conocer la verdad, pueda consultarla y saber que está allí. Nuestro sitio institucional (
www.grupoclarin.com), este Newsletter, nuestra presencia en redes sociales y secciones muy consultadas, como "Disparates", están allí para dar respuesta a los interrogantes que legítimamente cualquiera pueda tener sobre nosotros.

Sin corrernos de nuestro lugar.



  Videos                                                                                                    

El siguiente video resume la escalada de hostigamiento
desde el 2008 hasta el día de hoy




Ver el video

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