Copy
Ver en navegador
Pintura de Arthur Kampf.
Queridos míos:

Llegamos a la mitad de Agosto, ese punto en el que el verano se abre como una flor y en su centro suena siempre la música de una verbena. Quizá la fiesta callejera no es la mejor manera de combatir el calor, pero sí la de rendirse a él y celebrarlo. Ya sabéis el dicho: si no puedes con ellos, únete a ellos. 

Ese ha sido el lema con el que yo desde hace años afronto ferias, verbenas y demás fiestas populares. No me ha ido mal. Como después de dos veranos creo que ya me conocéis un poco, no creo que haga falta que me extienda sobre por qué las aglomeraciones de gente o la gente en sí no son conceptos que me fascinen. Pero quedarte en casa enfurruñado mientras fuera el resto del mundo baila y disfruta siempre es mucho peor. 

Me gusta esa frase de Lucía Be que dice «La vida es una verbena» porque es verdad en muchos sentidos. A veces para mal. Puede que no sepas cuál es tu sitio, que te parezca que tienes la obligación de divertirte y no encuentres el ánimo para ello o que la fiesta te resulte aburrida porque has estado en demasiadas. Pero me gusta también que a esa frase le añada un «¿bailas?» al final. Ahí está la clave. Que alguien te invite a disfrutarla. O que te lo propongas tú mismo. 

👁 El imaginario

Más imágenes aquí.

🎶 El tema


No, no voy a hacer una lista colaborativa de música de verbena, porque puertas al infierno hay ya muchas y no hace falta abrir otra más. Hay temas que solo deberían escucharse con iluminación de guirnaldas, una humedad ambiental mínima y cierto nivel de alcohol en sangre. Ponerse la misma música en casa es cometer suicidio auditivo. Así que os dejo con una famosa verbena de cine que sí es apta para ver en cualquier momento y en la que interpretan el precioso pasodoble “En er mundo” de Juan Quintero Muñoz.

🚨 La improvisación 

Hace años en Fuerteventura, volvíamos al hotel después de un día de playa y al atravesar un pequeño pueblo atisbamos unas luces de verbena. Entonces Andrés giró el volante y aparcamos casi derrapando como en las películas. Porque las verbenas por sorpresa son las mejores. Aquella no nos decepcionó: era una noche especial temática de mariachis (?). Nos quedamos solo un rato, lo suficiente para satisfacer nuestro espíritu antropólogo y que todos los del pueblo se preguntaran qué pintaban allí dos turistas. Pero creamos un recuerdo raro y especial que conservaremos siempre. Hacedme caso: cuando vayáis de vacaciones, plantaos en cualquier fiesta que encontréis cerca.​

💆‍♀️ El remedio


«Noches alegres, mañanas tristes» es probablemente el refrán más odioso del castellano, especialmente si te lo dice tu padre el día después de una verbena. Pero atentos, porque si no conocéis el Actron Compuesto, es posible que esta sea la recomendación más valiosa de la historia de OLA. Mi devoción por este medicamento es legendaria y sincera; no me mueve ningún otro interés que difundir sus bondades. Porque después de una noche de fiesta intensa, el Actron es mi básico imprescindible. La resaca no desaparece del todo pero el dolor de cabeza sí. No hay nada novedoso en el paracetamol y el ácido acetilsalicílico, pero la combinación de ambos con una dosis integrada de cafeína obra el milagro.

🌺 La belleza


Para llevar con gracia un mantón de Manila hay que tener un don. Yo no cuento con él y sin embargo, lo admiro en otras, porque pocas prendas me han obsesionado más desde la infancia. Como símbolo castizo no me interesa mucho, lo que me fascina es la mezcla de colores, texturas y motivos. Y el hecho de que en su diseño confluyeran la estética oriental, la española y la colonialSu historia es interesantísima. Llevar mantones en las fiestas debería volver a imponerse como costumbre, para mujeres y hombres, porque la elección de colores y estampados es una celebración de la personalidad. Cada mantón es una bandera.

💃🏻 El spam


Sin que sirva de precedente y a petición de una lectora, voy a ceder mi espacio de spam a unas misteriosas fiestas que se van a celebrar el 14 y el 15 de agosto en León. Digo misteriosas porque casi todo el programa es sorpresa. Pero habrá vermut, cerveza y jarana. Eso está confirmado.​

🤓 La palabra


La primera vez que fui a un vivero y vi una mesa llena de verbenas pensé de manera inconsciente que el nombre de la planta hacía referencia a los colores y la alegría de la fiesta. Pero es la fiesta la que hace honor a la flor. En la época romana se llamaba verbena a las plantas que los sacerdotes usaban en sus ritos, azotando con ellas los objetos que pretendían bendecir (verber significa látigo o azote en latín). Estos ritos se celebraban en noches como la de San Juan y de ahí vendría la asociación de la palabra con la fiesta. Aunque otras fuentes sugieren que tiene que ver con la hora a la que se debía recoger la verbena para que fuera más efectiva. Hay etimologías que son un tesoro.
Y aquí me despido hasta el próximo sábado. ¡No dejéis pasar la semana sin sumaros a una conga!


Con cariño,
Carmen
 
P.D.:

🐾 Estoy al otro lado de este email y en Instagram y Twitter.

💌 Para compartir esta carta reenvíala o usa este enlace.

💞 Si has llegado por casualidad y te gusta, apúntate.

Aquí el archivo con todos los números de OLA. 

👋  Y si estas cartas no son lo tuyo, date de baja. ¡Que pases un feliz verano!
Copyright © 2018 Carmen Pacheco, Todos los derechos reservados.
Carmen Pacheco C/ Princesa Madrid, 28008 Spain

Puedes cambiar tu correo o darte de baja.

Email Marketing Powered by Mailchimp