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Foto de Jeanloup Sieff.
Queridos míos:

Hay dos razones principales por las que una persona despierta, con el cuerpo sano y funcional, puede mantenerse físicamente inactiva durante horas:

A) Puede que esté abstraída, perdida en su mente, en un estado meditativo de paz y felicidad.
B) Puede que esté sumida en tal depresión que no tenga fuerzas ni para ponerse de pie.

Pero si te encuentras en cualquiera de los dos casos, la sociedad tiene una palabra para ti: «vago». Vamos, levántate, haz algo, deja de pensar tan fuerte y actúa. ¿Tienes un gran mundo interior? Pues exprésalo, crea, produce, publica, enseña, véndelo, cuéntalo, danos cifras. ¿Estás deprimido? Levántate, sonríe, haz ejercicio, sal a correr, cómete el mundo, persigue tus sueños, atrévete, emprende, vence tus miedos, prepara una charla TED.

He creído ocasionalmente en ambos discursos. Incluso he sido complice de ellos. Otras veces, sin embargo, los odio con todas mis fuerzas.

Cuando era adolescente descubrí que existía una expresión en italiano para un placer raro y difícil de apreciar: il dolce far niente. Un nombre precioso sin connotaciones negativas para hablar de la experiencia de no hacer nada, de dejar el tiempo correr disfrutando de la propia inactividad, en paz con la vida y con el mundo. Sin culpa.

Si uno cumple con sus obligaciones como ciudadano, si trabaja para mantenerse a sí mismo o a otros, ¿por qué no puede vivir su tiempo libre de la manera que le plazca? Existe una fiscalización social del ocio y un culto a la productividad en sí misma que alcanzan niveles tóxicos. 

Creo de verdad que el único tiempo «perdido» es el que no consigues hacer tuyo.

👁 El imaginario

Más imágenes aquí.

🧜‍♀️ La canción


Existe música para bailar, pasear, correr, estar de fiesta o concentrarse. Y luego hay canciones tan perfectas, tan poderosas, que no queda más remedio que abandonar de inmediato todo lo que se esté haciendo y escuchar simplemente. Dejar que la música nos atraviese sin resistirnos.

✨ La luz


¿Cómo llegar al paraíso del dolce far niente? No hay más que seguir el camino de las luces caústicas. En la piscina, el mar, el río, en una copa de vino, y hasta en un triste vaso de agua. Solo tienes que fijarte en los dibujos cambiantes de la luz, en el tejido fluctuante de claros y sombras. Un espectáculo único e irrepetible que ni el ingenio de la luminotecnia china ha podido igualar. No hace falta que saques el móvil para grabarlo, porque todo el mundo puede asistir al suyo. Relájate y disfruta.

💆‍♀️ La calma

Lo sé. Sé que para muchos la actividad constante es la manera de mantener las neuras a raya, que la única terapia que contempláis es la huída hacia delante, que odiáis el yoga y que si alguien os vuelve hablar de mindfulness es muy posible que os pongáis a gritar. OK. Yo siempre respetaré vuestro odio. Pero si alguna vez sentís que estáis perdiendo terreno en esa loca carrera vuestra y que el mundo está a punto de pasaros por encima, antes de tiraros a la cuneta, recordad que Headspace es la manera menos odiosa de volver a respirar.

👩‍⚖️ La sabiduría


Es posible que ya hayáis leído esta entrevista. No importa. Leedla otra vez. Necesitamos a más gente profesionalmente respetada confesando que odia trabajar. Que el trabajo es un mal necesario dentro del sistema en el que vivimos pero que si pudieran, preferirían no hacer nada. Está bien no pensar así, está bien trabajar porque te ilusiona o por ayudar a los demás, pero tenemos que dejar de fingir que esta es la mentalidad por defecto. Esa cita de «encuentra un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida» se aplica a unos pocos y hace infeliz a multitudes. ¡Otro gran éxito del capitalismo! Creedme, yo amo mi trabajo, me siento afortunada cada día de mi vida y aún así por supuesto que preferiría ser rentista o rica heredera. ¿Estamos locos? 

🙋🏻‍♀️ El spam



Es una frase que dice Phoebe en Friends y también toda una filosofía de vida. De la mía al menos. La taza se puede comprar en algunas tiendas y en este enlace.

❌ La lista


En una carta que va de no hacer nada, sería contradictorio hablar sobre listas de deberes veraniegos, aunque lo de «deberes» era solo una forma de hablar. Algunos me habéis dicho que ese tipo de listas os agobian y creo que puede ser un problema de enfoque. Esto no va de metas, proyectos o productividad. Lo bonito de estas listas es sentarse a pensar de manera consciente en pequeños placeres estivales que nos gustaría practicar. Si conseguimos cumplirlos bien, si no, ya lo haremos en otra ocasión. Gracias a todos los que me habéis mandado vuestras listas (¡me encanta que uséis emojis! 💖), por favor, seguid compartiéndolas, que estoy copiando muchas ideas. Por que yo, como no podía ser de otra forma, aún no he hecho la mía
Me despido hasta el sábado que viene. ¡Esta semana pasad absolutamente de todo!

Con cariño,
Carmen
 
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