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Egipto, 1925.
Queridos míos:

¡¿Me habéis echado de menos?! Si la respuesta es no, ¿de qué vais? ¡Era una pregunta retórica! Y si es que sí, os amo totalmente. Sé que algunos leísteis las postales que os mandé desde China. Me hicieron muchísima ilusión vuestros comentarios. Pero nada, NADA, es comparable al placer de mandaros estas cartas. Yo sí que os he echado de menos.

Os escribo porque me apetece contaros que, ahora mismo, mientras leéis estas líneas, estoy en Egipto. Sólo vosotros podéis entender de verdad lo que este viaje significa para mí. Es decir, la experiencia consiste un 15% en flipar con pirámides y templos y un 85% en flipar con la gente flipándose con pirámides y templos. No hay en el mundo mayor turistada que un viaje organizado siguiendo el Nilo. ¡Es la turistada histórica! De verdad os digo que si pudiera viajar en el tiempo preferiría visitar Egipto en el siglo XIX, cuando los ingleses estaban enfebrecidos con la arqueología e iban por ahí expoliando y pillando maldiciones (¿recordais esta historia?), que viajar a la época de los faraones. Decisión fácil, por otra parte, porque la perspectiva de arrastrar bloques de piedra gigantes o bien casarse con un hermano de diez años no seduce a nadie.

También quiero confesaros algo: me paso la vida quejándome del verano pero cuando llega el invierno (porque la sensación prenavidad es ya tan fuerte que ha hecho desvanecerse al otoño) me muero por abrir una puerta a la luz y al calor. Son mis ya legendarias puertas al verano, por las que en estas fechas he escapado varias veces al Caribe. ¿Soy o no soy lo peor?

Para que sigáis queriéndome con el mismo fervor que siempre, voy a intentar mandaros en esta carta un poco de esa luz interior necesaria en los días más oscuros del año. A ver si no he perdido mi toque.

🎶 La canción

Hamilton Leithauser - The Silent Orchestra
Empecemos con esta canción que me tiene absolutamente enamorada. Es elegante, alegre y al mismo tiempo algo melancólica, con una letra preciosa y unos toques sinatrescos. Justo lo que el invierno necesita.

✨ La magia

Kulning - ancient swedish herding call
Por fin es momento de enseñaros algo con lo que llevo años OBSESIONADA: el kulning. Es un cántico, utilizado sobre todo por mujeres en la antigua Escandinavia, para llamar al ganado. Cuando lo oyes entiendes que una vaca, unos patos o cualquier ser vivo con capacidad motora acuda a la fuente de ese sonido, porque es el sonido más parecido a la idea de «celestial» o «mágico» que he escuchado en mi vida. No os perdáis este vídeo, este otro (con vacas incluidas), este con la niebla sobre el lago, y este en el que un precioso cisne salvaje acude a la llamada.1

⛄️ La lectura


Ya que hemos llegado hasta Suecia, sigamos aquí unos minutos más, mientras os hablo de mi debilidad por los libros de Åssa Larsson. Las tramas no son extraordinarias (menos la de La Senda Oscura, que es magia), pero la ambientación y los personajes femeninos protagonistas lo compensan con creces. Pocos libros han logrado transportarme tan bien a otro país y hacerme simpatizar con sus personajes de una forma tan peculiar. Si queréis una lectura fácil para leer envueltos en mantas o sumergidos en la cama mientras fuera se congela el mundo, estos son vuestros libros.

🤳 La cosa

Perdonad que me ponga prosaica (será solo un momento), pero os tengo que recomendar que le quitéis la funda a vuestro móvil y le pongáis uno de estos anillos horribles que seguro habréis visto por ahí. En China lo lleva todo el mundo (lo cual es mucho decir en China) y no me pude resistir a probarlo. ¡Es maravilloso! No va a proteger tu móvil si se te cae, pero ¿cómo se te va a caer si lo tienes siempre enganchado a tus dedos? En serio. Probadlo y me lo contáis.

💰 El spam

Usted siempre ha soñado con felicitar la Navidad a sus amistades, pero sin dar rodeos ni caer en hipocresías, yendo lo que se dice AL TURRÓN. Pues ahora puede hacerlo con esta tarjeta tan bella como sincera.
 

🍸 La peli


Como el invierno es muy de ver pelis en blanco y negro, quiero recomendaros que veáis o volváis a ver Cena a las ocho. Es una película muy navideña, no porque suceda en Navidad, sino porque va de un grupo de personas que quedan para cenar y tienen movida. ¡Os va a encantar! Y aunque no escucharáis ni una línea del diálogo, os daría igual porque sólo ver a la fantástica Jean Harlow en uno de sus papeles más divadedivanescos merece la pena.2
Quizá algunos de vosotros, al llegar hasta aquí, habréis pensado: ¿Pero Carmen, no dijiste que estas cartas de invierno serían diferentes? Es cierto, lo dije y tengo varias ideas, pero todo el mundo (cuatro personas) me ha pedido que volviera con un OLA clásico, edición invierno. Y era justo lo que a mí me apetecía, que sabéis que al final es lo más importante.

Me despido por un tiempo indeterminado, ¡sed muy felices hasta mi próxima carta!

Con cariño,
Carmen

P.D.: Podéis decirme cuánto me echáis de menos o si siguen vivas vuestras zamioculcas contestando a este mail o por estos canales:
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1. ¿Os habéis fijado en que la chica que canta kulning al cisne se llama también Åsa Larsson? Imagino que debe ser un nombre tan común como Ana López, pero es gracioso. No quería ser pesada antes con tanto vídeo, pero mejor no os la perdáis cantando en una iglesia (¡que podría ser la que la otra Åsa Larsson describe en Aurora Boreal!).

2. Jean Harlow fue una estrella brillante pero fugaz. Murió a los 26 años por las secuelas de una enfermedad que tuvo de niña y en su epitafio pone sólo
“Our baby”. Siento contaros esto pero es que me causa tanta ternura que lo tenía que compartir.
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