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Foto de Helmut Newton, 1966.

 

Queridos míos:

Ha llegado el día. Esta es mi última carta del verano. Si ahora mismo estáis hiperventilando porque el paso del tiempo es absurdo y os parece que recibisteis la primera ayer, sabed que no estáis solos. A mí la fugacidad de la vida también me parece una broma pesada.

Recordad, sin embargo, que aunque agosto termine hoy, al verano le queda buena parte de septiembre y, como hablamos hace dos años (¡hace dos años! 🤦‍♀️), este periodo de gracia es opcional. Si queremos, podemos aprovecharlo y si estamos ya hartos del espíritu estival, nos ponemos en modo otoño y aquí paz y después gloria.

Yo mi verano lo terminé hace dos semanas. Ha estado muy bien y en parte se lo debo a estas cartas, que curiosamente estuve a punto de no mandar. No sabéis cómo me alegro de haberme dejado llevar por el arrebato de escribiros la primera. Lo que he aprendido estas semanas es que quizá no hay que ser tan críticos y prudentes con los proyectos personales. No tienen que quedar perfectos para hacernos felices, cuando no es el resultado, sino el proceso lo que disfrutamos. Es un buen espíritu con el que despedir OLA este año y con el que dejaros para que contempléis animados la vuelta al cole. Gracias de verdad, por ser otra vez los mejores.

👋 La canción


Este verano, no sé muy bien por qué, he hablado varias veces de mi novio aquí. Estas menciones fueron recibidas por el individuo en cuestión con reacciones que evolucionaron desde un “será un honor que recomiendes mi ensaladilla” a un “está claro que soy tu muso”. No tenía intención de seguir fomentando estos delirios de grandeza, pero resulta que hace unos días me descubrió la canción PERFECTA para esta carta. Así que a lo mejor va a tener razón y un poco muso sí que es.

🌲 El futuro


En estas épocas mías de trabajo fuera de España, camino a menudo por calles desiertas con árboles gigantescos. Solo se oye el rumor del tráfico en la autopista (siempre hay alguna cerca) y el graznido de los cuervos que abundan en esta zona. Fuera de contexto, o con contexto incluido, es una visión distópica. Las calles y los edificios son mediocres comparados con la naturaleza autóctona. Está claro que aquí habría un bosque inmenso si nuestra especie no hubiera tenido la desfachatez de impedirlo. Me acuerdo a menudo de El mundo sin nosotros. Un libro de no ficción que fue muy famoso en su época (incluso inspiró un documental) y que no viene mal recordar. Es una de esas lecturas que te marcan para siempre.

🌑 La patología 


Llevo todo el verano pensando si recomendaros este juego o no. Bien podría recomendaros también que os tirarais a un pozo. La experiencia es parecida. Y sin embargo, ha sido parte fundamental de mi verano y de mi vida en general. No concibo no haberlo jugado. Cultist Simulator es un juego extraño, absorbente y dificilísimo. Puedes pasar varios días jugando sin acabar de entender las reglas, pero esa es parte de ¿la diversión? No sé si esa es la palabra. Os doy al menos tres certezas: está fantásticamente bien escrito, la atmósfera es insuperable y no es para todo el mundo

Está en varias plataformas (yo lo he jugado en el iPad) y si aún no os parece intrigante, podéis leer más reseñas aquí. Para que veáis que no me invento nada.*

🍸 La pregunta


Como ya os dije, estos días me paso poco por Twitter, pero por suerte tengo una buena amiga que me mantiene al tanto de lo absolutamente indispensable para mi vida, como viene a ser la pregunta de este tuit y el fantástico hilo de respuestas a continuación. Es lo más importante que he leído en todo el mes y no estoy exagerando. Indispensable también que yo os lo traiga a vosotros, porque me parece de máximo interés para los lectores que comulgáis con el espíritu de esta carta. Examen de conciencia: ¿qué cosas glamurosas hacéis en vuestro día a día? 

Yo me he dado cuenta de que, si bien hubo un tiempo en que esta pregunta definía mi filosofía de vida, he abandonado muchos de estos hábitos inútiles pero fundamentales. Y he decidido recuperarlos. Ya tengo propósito para el nuevo curso.
Soy consciente de que me ha quedado una última carta entre apocalíptica y decadente. Está bien porque define mi ánimo a la perfección. Y ahora toca despedirme. ¿Hasta el año que viene? ¿Hasta dentro de un mes? Quién sabe. Todo dependerá de lo que se me antoje. Pero una cosa es segura: os voy a echar de menos.

Con cariño,
Carmen
P.D.:

🙌 No desaparezco. Sigue leyéndome en Instagram y Twitter.

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*. Por si empezáis a jugar y tenéis curiosidad en saber hasta dónde llegué yo: conseguí victorias con las tres ambiciones y cuando buscaba la primera victoria como apóstol me di cuenta de que era mejor dejarlo antes de perder la cordura para siempre.
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