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Foto de Helmut Newton para Vogue, 1977.

Queridos míos:

Hagamos esto rápido, como quien despega una tirita: el verano se ha acabado. Sí, ya lo sé, oficialmente no termina hasta el 22 de septiembre y yo seguiré con vosotros hasta el día 23, pero en el fondo todos sabemos que llamar verano a esto es una farsa. No digo tampoco que sea otoño, no os llevéis las manos a la cabeza. Ante todo, conservemos la calma.

Septiembre es mi mes favorito del año y aún así a mí también me pone melancólica. ¿Por qué? ¿Porque nunca pierdo la oportunidad de deprimirme? ¿Porque nací el 21 y vine con la personalidad otoñal ya de serie? Sí y sí. Pero también porque es inevitable sentir esa presión del calendario clausurando etapas vitales. Y sobre todo porque a mí también me han puesto alguna vez un examen el día 1.

La buena noticia es que estas tres semanas que tenemos por delante, esta tierra de nadie de las estaciones, podemos hacer un poco lo que nos dé la gana. Es verdad que llamar a esto verano es una farsa porque hay un cambio notable en el ambiente y ya no se perciben las vibraciones estivales. Pero es una farsa voluntaria, y por eso es casi mejor. Si te gusta el verano, puedes prolongarlo premeditadamente, escapándote al sur y saboreando estos últimos días como quien por la noche se sienta en un muro que aún guarda el calor del sol. Y si por el contrario llevabas meses asfixiándote, puedes por fin guardar las sandalias y dar por terminada tu penitencia.

Yo aún no me he decidido, ¿vosotros qué vais a hacer?

🎶 La canción

Esta es una de mis canciones favoritas desde siempre y para siempre. Es en realidad una obra maestra porque letra y música suenan a la vez alegres y melancólicas. El tema de la canción no es precisamente algo sobre lo que me quiera extender ahora. Solo diré que aunque la historia en la que se basa sea muy triste, de alguna manera me hace estar en paz con la vida y el mundo. Es septiembre en esencia

🏨 La experiencia

Este semana os escribo desde otro huso horario porque a veces me toca viajar por trabajo. Preferiría estar en mi casa, la verdad, pero una cosa que disfruto muchísimo es vivir durante una temporada en un hotel. Hay gente que lo odia y sencillamente no lo entiendo. Explicádmelo, ¿qué os pasa? Si la habitación del hotel está bien, es un placer abandonarte a su impersonalidad, olvidarte durante unas horas de quién eras y qué has venido a hacer. Colocar los pocos objetos que necesitas y crear mini-rutinas de cero. No funciona igual cuando te acompaña alguien, así que viajar por trabajo es la ocasión perfecta para experimentarlo. Prometedme que la próxima vez que os toque pasar una temporada solos en un hotel os vais a comportar como una anciana excéntrica que tiene como residencia el Ritz.1

🌧 El diario

E. M. Delafield es mi mejor amiga. Ella no lo sabe porque está muerta, pero eso es un detalle menor. Lo importante es que pensamos igual sobre la vida, nos agobian las mismas cosas (todo) y tenemos un sentido del humor idéntico. Ella escribe muchísimo mejor que yo, pero es algo con lo que puedo vivir porque, como he dicho antes, está muerta.
Leed Diario de una dama de provincias y si no os gusta no me lo digáis jamás, y ni siquiera lo penséis muy fuerte en mi presencia por si soy capaz de percibirlo. Se crearía una situación muy desagradable

♥️ La expresión

Igual ya lo sabéis, pero el castellano es un idioma maravilloso. Probablemente lo estáis utilizando todo el rato, ¿pero os paráis a pensar en lo increíble que es? Por ejemplo, uno de sus tesoros escondidos a plena luz es lo que se conoce como dativo afectivo o dativo de interés. Es ese pronombre del amor que ponen las madres cuando te dicen «No me comes nada» y no se refieren lógicamente a que seas poco caníbal. Es de una belleza alucinante cuando se combina con otro pronombre y el propio verbo como en «Cuídateme» o «quiéreteme». Como somos un poco imbéciles, no le hacemos mucho caso a estas cosas y nos reímos de ellas por coloquiales (como si fuéramos, no sé, Cervantes) en vez de derrumbarnos ante su absoluta preciosidad. Os permito no flipar tan fuerte con esto como yo, pero sí os pido que esta semana me uséis el dativo afectivo al menos una vez.

💰 El spam

Ahora, y por tiempo limitado, tiene la oportunidad de adquirir una prenda de elegancia inigualable, que le permitirá hacer saber a sus amistades cómo lleva la depresión postvacacional sin ni siquiera tener que dirigirles la palabra.

💣 La serie

Igual no es necesario que recomiende aquí cosas que ya os pone Netflix en novedades destacadas, pero quién sabe, ¿y si os da por no ver Ozark? ¿Qué hacemos entonces? No puedo fiarme de vosotros. Me ha gustado tanto esta serie que me he propuesto evangelizar y convertir a todos a mi alrededor. Es un thriller, es azul, tiene una ambientación maravillosa, está bien escrita, bien interpretada, ¡y es súper de septiembre! 
Aquí me despido esta semana, ¡sedme felices!

Con cariño,
Carmen

P.D.: Como mi mañana es ahora vuestra tarde (al menos para los que vivís en España), muchos días vuestros mensajes son lo primero que leo y… ❤︎_❤︎ Me podéis escribir contestando a este mismo mail o por otras vías:2
P.D.2: Gracias como todas las semanas por compartir el enlace, reenviar y hacer más grande OLA.
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1. Otra cosa buena es la gente maravillosa con la que trabajo (👋♥️). 
Y haber leído desde un hotel las cosas raras que le sucedían a un amigo en otro (👋♥️).

2. ¿Una postdata con nota al pie? ¡Por qué no! Solo quería deciros que estoy tardando un poco en responder los correos porque no tengo mucho tiempo libre, pero lo haré seguro. Creedme.
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